Sobre el libro
Los hermanos Karamázov, última novela de Dostoievski, publicada en 1880, está estructurada en torno a un parricidio: Fiódor Karamázov, padre disoluto y sin escrúpulos, es asesinado. Dmitri, impulsivo y apasionado, es sospechoso y juzgado. Iván, intelectual ateo, ha desarrollado una filosofía según la cual sin Dios todo está permitido. Aliosha, novicio con un staretz ortodoxo, busca un camino entre la fe y el mundo. El verdadero asesino es Smerdiakov, hijo ilegítimo, que actuó según la lógica de Iván.
Temáticas y significado
El capítulo del Gran Inquisidor —relato de Iván expuesto a Aliosha— es uno de los fragmentos más comentados de la literatura mundial. Cristo regresa a Sevilla en el siglo XVI; el Gran Inquisidor le explica que la Iglesia ha corregido su error: ha renunciado a la libertad que Cristo proponía a los hombres, porque los hombres no son capaces de soportar esa carga. Es una defensa del ateísmo de un rigor apabullante, puesta en boca de un personaje que duda, en una novela que defiende la fe. Dostoievski no responde a Iván con argumentos: responde con Aliosha, que abraza a Iván sin refutar su lógica.
¿Por qué leerlo hoy?
Los hermanos Karamázov es probablemente la novela filosóficamente más densa de todo el siglo XIX, y tiene la particularidad de ser simultáneamente una novela policial, un drama familiar, un tratado de filosofía moral y una meditación espiritual. La idea que formula Iván —que el sufrimiento de un solo niño inocente no puede justificarse por ninguna armonía futura— no es refutada en la novela. Simplemente se pone en presencia de algo que no es un argumento.