Sobre el libro
Jane Eyre, publicada en octubre de 1847 por Charlotte Brontë bajo el seudónimo de Currer Bell, fue un éxito inmediato. La autobiografía ficticia de Jane Eyre, huérfana criada en la familia hostil de su tía Reed y luego en el austero internado de Lowood, narra su empleo como institutriz en Thornfield Hall junto al señor Rochester, el descubrimiento de que este tiene una mujer encerrada en los desvanes de su mansión —Bertha Mason, criolla jamaicana que la narración presenta como loca—, y su decisión de abandonar a Rochester antes de convertirse en su amante.
Temáticas y significado
Jane Eyre ha sido releída desde los años setenta teniendo en cuenta al personaje de Bertha Mason, tratado en la novela como un obstáculo a eliminar antes que como un ser humano. Jean Rhys escribió en 1966 Wide Sargasso Sea para dar voz a Bertha y mostrar cómo la narración de Jane la deshumaniza. Esa relectura poscolonial no anula lo que Jane Eyre logra en su propio marco: la construcción de una protagonista femenina que afirma su valor intrínseco independientemente de su estatus social y de la aprobación masculina.
¿Por qué leerlo hoy?
Jane Eyre se lee hoy con una doble conciencia: la del relato de formación femenina que constituye en su propio marco narrativo, y la de los ángulos muertos que ese marco produce. Esa lectura doble es más rica que una lectura que eligiera entre las dos. La novela de Brontë está atravesada por contradicciones que la convierten en un texto más complejo de lo que su reputación de novela sentimental sugiere.