Sobre el libro
David Copperfield, publicado en feuilleton mensual entre 1849 y 1850, es la novela que el propio Dickens declaró su «hijo predilecto» y la más autobiográfica de las suyas. Los años de trabajo en un almacén de betún que David pasa de niño corresponden directamente a un período que Dickens vivió él mismo a los doce años. La estructura narrativa es la de la autobiografía ficticia: David narra su vida desde la infancia hasta su madurez como escritor reconocido.
Temáticas y significado
Lo que distingue a David Copperfield en la obra de Dickens es la construcción de Uriah Heep, uno de los personajes más precisos de toda su galería. Heep repite sin cesar que es «muy humilde», funcionando esa palabra como instrumento de manipulación: al proclamarse constantemente inferior, obliga a sus interlocutores a desmentirle, lo que le da sobre ellos una ventaja que explota metódicamente. Este personaje —cuya servilidad ostensible disimula una ambición y un resentimiento exactos— es un análisis de cómo la humildad puede ser una estrategia de poder antes que una virtud.
¿Por qué leerlo hoy?
David Copperfield es una novela larga cuya lectura recompensa a quienes se comprometen con ella. Contiene, además de Uriah Heep, personajes como Micawber —cuyo optimismo perpetuo ante una miseria real resulta tragicomico— y Steerforth, cuyo encanto disimula una incapacidad fundamental para la empatía. Lo que une estos retratos es la convicción de Dickens de que el carácter se revela en los pequeños gestos repetidos, no en las grandes decisiones.