Sobre el libro
Robinson Crusoe, publicado por Daniel Defoe en 1719 como autobiografía ficticia inspirada en un marino escocés real, es considerado uno de los primeros grandes textos novelísticos de la literatura inglesa. Robinson, contra la voluntad de su padre, se embarca, naufraga en una isla desierta del Caribe, y sobrevive durante veintiocho años gracias a su trabajo, su inteligencia práctica y su fe religiosa. Encuentra a un compañero, Viernes, al que rescata de manos de caníbales, y regresa finalmente a Inglaterra.
Temáticas y significado
Robinson Crusoe ha sido analizado como el mito fundador del liberalismo económico: el individuo que, por su solo trabajo y su razón, transforma la naturaleza en propiedad y riqueza. Marx vuelve sobre él en El Capital para convertirlo en el modelo del «proletario ideal» —y para criticar su abstracción—. Lo que la novela también hace es la relación de Robinson con Viernes: lo rescata, le da un nombre, le enseña el inglés y la religión cristiana, y lo convierte inmediatamente en su sirviente. La jerarquía colonial está inscrita en el propio gesto de rescate.
¿Por qué leerlo hoy?
Robinson Crusoe es interesante precisamente porque hace transparentes presupuestos que normalmente son invisibles en la ficción colonial: la convicción de que el dominio técnico del entorno natural constituye una legitimidad moral, y que la jerarquía entre el salvador y el salvado es natural y permanente. Leer la novela hoy es leer un documento sobre la forma en que esos presupuestos estructuraron la imaginación occidental del siglo XVIII.