Sobre el libro
El conde de Montecristo, publicada en feuilleton en Le Journal des débats entre 1844 y 1846, es una de las novelas más leídas de la literatura francesa. Edmond Dantès, marinero de diecinueve años a punto de casarse y de ser nombrado capitán, es denunciado por envidia y encarcelado en el Castillo de If por un crimen que no cometió. Tras catorce años de prisión se escapa, recupera un tesoro que le indicó el abate Faria, y regresa bajo la identidad del conde de Montecristo para arruinar metódicamente a los tres hombres responsables de su encarcelamiento.
Temáticas y significado
La novela está construida como una mecánica de venganza cuyos resortes Dumas va revelando progresivamente. Lo que complica una lectura moral simple es que la venganza alcanza también a inocentes: los hijos de los culpables, personas de bien arrastradas por las ramificaciones del plan. El propio Montecristo acaba dudando de tener derecho a erigirse en instrumento de la Providencia, y la pregunta de si la justicia privada puede sustituir a la justicia institucional queda planteada sin resolver.
¿Por qué leerlo hoy?
El Montecristo es también una novela sobre la transformación de una identidad a través del sufrimiento: el Edmond Dantès que sale del Castillo de If no es el mismo que entró. La pregunta sobre el después de la venganza —qué queda de un hombre cuando ha cumplido su único propósito— es lo que eleva el libro por encima del puro relato de aventuras.