Sobre el libro
Los tres mosqueteros, publicada en feuilleton en Le Siècle de marzo a julio de 1843, es el primer tomo de una trilogía que incluye Veinte años después y El vizconde de Bragelonne. D'Artagnan, gascón de dieciocho años, sube a París para convertirse en mosquetero del rey y acaba enredado en una intriga que involucra los diamantes de la reina Ana de Austria, el duque de Buckingham y el cardenal Richelieu. La fórmula «Todos para uno, uno para todos» estructura la ética de la camaradería que la novela pone en escena.
Temáticas y significado
Lo que distingue a Los tres mosqueteros del relato de aventuras convencional es la tensión entre la lealtad personal y los cálculos políticos que la contradicen. Los mosqueteros sirven a la reina contra el cardenal mientras son oficialmente servidores del rey: esa contradicción no se resuelve moralmente, sino que se asume por el placer de la acción. Milady de Winter, antagonista principal de la segunda parte, es una de las figuras más complejas de la novela de aventuras francesa: criminal, capaz, y finalmente ejecutada en circunstancias que han incomodado siempre a los lectores atentos.
¿Por qué leerlo hoy?
Los tres mosqueteros se sigue leyendo porque Dumas tiene un dominio narrativo particular: el ritmo, la claridad de las situaciones, la vivacidad de los diálogos. Más allá de la eficacia novelesca, el libro plantea una pregunta sobre la lealtad que el marco aventurero no disuelve completamente: a quién debemos fidelidad cuando todas las autoridades legítimas se contradicen. La respuesta de los mosqueteros —a los amigos— es quizá la única honesta que la novela puede dar.