Sobre el libro
Niebla, publicada por Miguel de Unamuno en 1914 con el subtítulo provocador de «nivola», es uno de los experimentos narrativos más audaces de la literatura española del siglo XX. Augusto Pérez, hombre sin voluntad definida, sigue a un perro en la calle y acaba siguiendo a Eugenia. La trama sentimental es el marco para algo más perturbador: la pregunta de si el personaje tiene existencia real o es solo ficción, pregunta que el propio Unamuno no evita formular directamente.
Temáticas y significado
La escena central de Niebla, en la que Augusto Pérez visita a Unamuno para preguntarle si puede matarlo —es decir, si el personaje puede cuestionar el poder del autor sobre su existencia—, convierte la novela en un texto filosófico sobre la conciencia y la creación. Unamuno lleva años pensando en el problema de la personalidad, en si el yo tiene continuidad real o es una ficción que nos contamos para soportar la existencia.
¿Por qué leerlo hoy?
Niebla precede en décadas a los experimentos metaficcionales de Borges, Cortázar y Nabokov, y lo hace desde una angustia existencial que es profundamente unamuniana: el terror a no ser real, a ser solo una nebulosa sin sustancia. Leer la novela hoy, cuando las fronteras entre imagen y persona se han vuelto más porosas que nunca, revela hasta qué punto Unamuno tocó algo que el siglo XXI ha complicado sin resolver.