Sobre el libro
Hamlet, escrita por Shakespeare hacia 1600-1601, es la obra más larga de su autor y la que más ha ocupado a los comentaristas durante cuatro siglos. El príncipe Hamlet descubre por el espíritu de su padre que este fue asesinado por su tío Claudio, que se ha casado con su madre Gertrudis y tomado el trono de Dinamarca. Hamlet vacila en actuar, simula la locura, organiza una obra de teatro dentro de la obra para confirmar la culpabilidad de Claudio, mata por error a Polonio, empuja a Ofelia hacia la locura y la muerte, y culmina finalmente la venganza en una escena final donde casi todos los personajes principales mueren.
Temáticas y significado
Lo que ha hecho a Hamlet inagotable es que Shakespeare construyó un personaje cuya psicología resiste toda reducción. Las explicaciones de su vacilación son todas parcialmente ciertas: la duda moral, la parálisis por exceso de pensamiento, el asco ante la acción en un mundo corrompido. Ninguna es suficiente. La pregunta «ser o no ser» no es simplemente una meditación sobre el suicidio: es una pregunta sobre la relación entre la conciencia moral y la capacidad de actuar en un mundo donde la acción exige mancharse las manos.
¿Por qué leerlo hoy?
Hamlet es probablemente el texto teatral más representado del mundo, en traducciones y puestas en escena que revelan a cada época aspectos distintos. La lectura directa del texto, en una buena traducción al español, permite acceder a lo que la escenografía disimula necesariamente: la densidad del lenguaje, los juegos de palabras y registros, la forma en que Hamlet se contradice de una réplica a otra. La obra es a la vez una obra popular y un texto de sofisticación literaria que justifica cien relecturas.