Sobre el libro
Platero y yo, publicado en su versión completa en 1917, es la obra más leída de Juan Ramón Jiménez y uno de los textos de prosa lírica en español con mayor alcance internacional. El libro está formado por ciento treinta y ocho capítulos breves en los que el poeta habla con Platero, un burro gris «suave y peludo como el algodón», sobre la vida cotidiana del pueblo de Moguer, en Huelva. La conversación entre el poeta y el animal es el eje de una meditación sobre la infancia, la muerte y la belleza de las cosas pequeñas.
Temáticas y significado
Juan Ramón Jiménez, que recibiría el Premio Nobel en 1956, escribió Platero y yo como ejercicio de simplicidad voluntaria después de años de simbolismo elaborado. La elección de un asno como interlocutor no es idílica sino filosófica: Platero recibe la confianza del narrador porque no juzga, no interpreta y no traiciona. Los capítulos que tratan la muerte —la del propio Platero, la de niños del pueblo, la de una anciana— son los más depurados del libro y demuestran que la aparente sencillez no es ingenuidad sino control estilístico muy exigente.
¿Por qué leerlo hoy?
Platero y yo es un libro que funciona en lecturas distintas a distintas edades. El niño que lo lee ve un cuento sobre un burro; el adulto que lo relee encuentra una elegía sobre el tiempo y la pérdida. Esa capacidad de sostener dos lecturas simultáneas sin que ninguna traicione el texto es una de las marcas de la escritura de Juan Ramón Jiménez en su momento de mayor precisión.