Sobre el libro
La Celestina, publicada en 1499 como Comedia de Calisto y Melibea, es uno de los textos más complejos del tránsito entre la Edad Media y el Renacimiento hispánico. Fernando de Rojas, jurista de origen converso, concluyó una obra que alguien anterior había comenzado, añadiendo actos hasta la versión definitiva de veintiún autos. Calisto, joven noble enamorado de Melibea, recurre a Celestina, vieja alcahueta y hechicera, para que medie en su conquista amorosa. Lo que sigue es una cadena de ambición, traición y muerte que no deja ileso a ningún personaje.
Temáticas y significado
Rojas construye un mundo en el que el dinero y el deseo operan con una lógica implacable. Celestina no actúa por vocación de servicio: cobra, negocia y manipula a todos por igual, y su dominio sobre los demás deriva de conocer exactamente qué quiere cada uno. Los criados Sempronio y Pármeno, que al principio representan posturas morales distintas, acaban uniéndose en la codicia con consecuencias letales. La ausencia de cualquier providencia que corrija a los personajes según sus acciones fue el elemento que más escandalizó a los lectores de la época.
¿Por qué leerlo hoy?
La Celestina anticipa con décadas de antelación el análisis que el teatro isabelino haría del poder y la corrupción. Su prosa es densa y sus diálogos están construidos sobre subtextos que el lector tiene que descifrar activamente: ningún personaje dice exactamente lo que piensa, y esa distancia entre lo dicho y lo actuado convierte cada escena en un ejercicio de lectura atenta que no ha perdido su exigencia cuatrocientos años después.